Se conceden cuatro días de cuento al señor canónigo don Ignacio Zapata por "visitar las neveras de Montes y hacerlas conponer".
Se vieron cartas de la santa iglesia de Burgos y de don Alonso de Acuña "en que dan quenta al cavildo de la muerte del señor don Francisco Carrillo, arcediano de Trastamara". Ordenando tocar las campanas por su alma "y tanvien se toque a vacante".
Al no poder ir los señores canónigos don Alonso Martínez de la Vega y don Juan Antonio de Savedra a la ciudad de la Coruña "a la vista del pleyto que litiga el cavildo con el señor chantre, juez y arrendatario de la thenencia de la villa de Ares", se elige por votación al señor canónigo don Ignacio Zapata.
Se concede licencia a los señores canónigos don José Giráldez Caamaño y don José Manuel de Peralta, "para ir a ordenarse".
Se remata la tenencia de Vigo y Muniferral en el "señor canónigo don Pedro Vecerra de Villar de Francos, en precio de tres mill reales de vellon".
Se acuerda responder a la carta enviada por la santa iglesia de Valencia.
Se acuerda responder a la carta enviada por la ciudad de Salamanca solicitando al cabildo que le concediese el "titulo de la notaria del juez metropolitano a una persona de su obligacion", mencionándoles que "esta ya dado".
Se acuerda que "no ha lugar por ahora a la pretenzion de don Antonio Baron de Prado" para que le otorgase a su persona "la ajencia de sus pleytos en la villa de Madrid".
Se acuerda responder a una carta enviada por el colegio mayor de San Salvador de Salamanca.
Se acuerda llamar por cédula antediem para resolver "el desde quando se han de despachar editos a la prebenda lectoral de escritura" que está vacante desde la muerte del señor don Juan Guerra "y tanvien tomar resoluzion en la pretencion de los serujanos"
Vacantes-de canonjías
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Se manda prestar "a la abadesa de Santa Clara los quatro acheros pequeños de plata y los grandes de madera para un aniversario que tiene en su convento en los veinte y tres del corriente".
Se acuerda buscar y ver "el acto capitular en que presentó el señor obispo de Lugo el testimonio de haver tomado la posesion de su obispado" y que se tenga en cuenta respecto a la vacante generada por el señor caónigo magistral don Sebastián Catalán, obispo actual de Ciudad Rodrigo.
Se acuerda que no hay lugar a la pretensión de rebajar la deuda solicitada por "Domingo Álvarez, suegro y fiador de Francisco Antonio de Santos, arrendatario que ha sido de los votos de Lugo y Lemos en los tres años antecedentes", al haber puesto "su hierno dicha renta en precio tan suvido (setenta mil reales) como constava del remate y haver tenido los granos tan poco valor".
Se acuerda llamar por cédula "sobre si se ha de admitir o no, al señor don Francisco Sanmamede de la Peña, la dejacion de pasar a la administracion de Granada", alegando el dicho Francisco que "le havian llegado cartas del señor obispo de Quito, su tio, en que le encargaba acudiese a Madrid a algunos negocios suyos y que a su parecer serian de detencion de mas de tres meses".
Se exime al licenciado Pedro López de Ocampo, uno de los capellanes menores del coro desta santa iglesia, "de la residencia continua de su capellania con calidad que diga o haga decir las misas de su obligacion" debido a que "se hallava continuamente enfermo y con ochenta años de hedad y mas de quarenta de servicio".
Se manda poner edictos con término de cuarenta días y con las condiciones que se acostumbran ofertando la vacante de una de las capellanías mayores del coro de esta santa iglesia "por muerte del licenciado Francisco Estévez, rector de la iglesia parroquial de San Miguel dos Agros desta ciudad".
Mencionando que al dicho beneficio y capellanía "le sucedió el doctor" cardenal don Manuel Suárez Patiño, el cual había rechazado dicha capellanía mayor "por ser de mucha asistencia y trabajo".
Profesión de la fe del señor racionero don Francisco García Hebadiano.
Se acuerda que en cuanto el señor cardenal don Juan Antonio Fernández de Talavera presente la certificación de médico, "se le dara la enfermeria antigua" al alegar que "con el mal tiempo y entrada del hivierno le bolvia a repetir el dolor y corrimiento a los oydos".
Se manda a Pedro de Echandia, mayordomo de la mesa capitular, entregar trescientos reales de limosna al "padre fray Diego de Pertierra, de la orden de nuestro padre San Francisco, guardian del convento de Salvatierra y comisario de los santos lugares de Tierra Santa" para "el socorro de los religiosos que asisten en los conventos que están entre tantos ynfieles padeciendo martirio y grandes necesidades"