Se ordena que el canónigo Ponte, colector, pague la libranza del excusado relativa a la paga de fin de junio del corriente.
Se ordena del dinero que los testamentarios de don Juan Beltrán de Guevara, arzobispo de Santiago, dieron al cabildo para cumplimiento de sus memorias y aniversarios, se remitan a don Gaspar Ortega del Villar, deán de Santiago y administrador del partido de Valladolid, dos mil ducados para que con ellos haga la administración de recoger el trigo que falta por recoger de los años 1623, 1624 y 1625
Se admite a las doncellas de la memoria de Mencía de Andrade, con una prebenda de cincuenta ducados cada una.
Se ordena que se haga nueva planta de la tumba del arzobispo don Juan Beltrán de Guevara, visto el parecer de los maestros de obras Lechuga, que lo es del monasterio de San Martín Pinario, y de Francisco González de Araújo, que lo es de la catedral, dado que la traza presentada supondría un agravio comparativo para las tumbas de otros arzobispos a los que no se concedió un sitio tan próximo al sepulcro del apóstol y aun para las tumbas de los Reyes, en la capilla de los Reyes, que ahora se guarnecen sus cajas y lechos
Se otorga carta de pago a favor del señor obispo de Buxía, como testamentario de don Juan Beltrán de Guevara, pues entregó los cuatro mil seiscientos ducados que el difunto destinó para sus memorias.
Se ordena que se ponga en descuento al racionero Zaldívar al negarse a entregar en el archivo la carta ejecutoria de unas casas de la tenencia de Don Juan Palla
- Se certifica la muerte en Villalpando del arzobispo don Juan Beltrán de Guevara el día 22 de mayo de 1622, entre las cinco y las seis de la mañana
- Acompañan: 1.
Sobre la fecha del cabildo: Vacante del señor don Juan Beltrán de Guevara, arzobispo que fue de esta santa iglesia; 2.
Al margen: Canonización de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, de la Compañía de Jesús, en el libro de la Sede Vacante del arzobispo don Juan Beltrán de Guevara.
25 de junio de 1622.
Se presenta una cédula del rey don Felipe IV en razón de la predicación y recibimiento de la bula de la santa cruzada, así como una provisión del señor comisario general y una instrucción en razón de la administración de dicha bula.
Se da poder general para todos los pleitos que están pendientes en los reales consejos, con ratificación de lo hecho, a Diego Rodríguez Mendo de Valderas, agente del cabildo en la corte.
Se otorgan 50 días de cuento al señor canónigo don Pedro de Hermosilla por el mucho trabajo y cuidado que puso en el pleito de la sinecura de San Martiño do Grove y se ordena pagar 72 reales a Jacinto Moxico, notario, por las diligencias realizadas a la referida sinecura.
Después de escuchar la queja de Vicente de Parga, pincerna de esta santa iglesia, respecto a que le habían quitado 20 ducados de su paga para entregárselos a la viuda de Pedro García, su antecesor, se decide reasignar esos 20 ducados otra vez al dicho Vicente, quedando su salario anual en 100 ducados y los 20 ducados destinados a la viuda se sacarán de la limosna ordinaria por los días de su vida.
Se ordena a Juan de Sanmartín Pascual, mayordomo capitular, de y pague 100 reales de limosna ordinaria a Marcós Díaz de Guitián, pincerna, para ayudarle en las necesidades que se encontraba.
Se ordena a doña Francisca y doña Petronilla Téllez, hijas de Marcos García de Medina, mayordomo capitular que ha sido de esta santa iglesia, paguen a Domingos de la Iglesia, marido de Alberta do Casal, su mujer, vecinos de esta ciudad, 30 ducados por una prebenda del señor arzobispo don Juan Beltrán de Guevara.
Se ordena al mayordomo capitular que pague al señor canónigo don Antonio Pillado de Luaces, visitador de hacienda, 159 reales para reparar la casa sita en la rúa da Moeda de Leonor Sánchez de Bendaña y que en la actualidad era la vivienda de Andrés López do Campo
Se ordena que el señor arcediano de Cornado tenga prohibida la entrada en el coro con hábito capitular hasta que dé fianzas para el cumplimiento de los cargos que tiene su dignidad.
Se ordena que se paguen los mil cien maraedís que reclama Miguel Rei, escribano, por razón de unas diligencias que hizo en virtud de ciertas reales provisiones con los vecinos de Gastrar, Vilar, Codeso y otras, sobre los votos.
Se ordena al cardenal Calle que entregue los ochocientos ducados que legó don Juan Beltrán de Guevara para el arca del Santísimo Sacramento al cardenal León y a don Jacinto Martínez, para que se empiece dicha obra
Se nombra al licenciado don Gutierre Falcón de Pazos, cardenal mayor, y al doctor don Jacinto Martínez para que vayan a la villa de Madrid, corte de Su Majestad, a dar el parabién y la bienvenida a Su Eminencia, el señor don Agustín Spínola, arzobispo de Santiago.
Se dan diez días de cuento al doctor Puga y al doctor Pedro Fernández de Parga y Gayoso por ir a visitar la tenencia de Pazos Ermos.
Se ordena que se entreguen a don Pedro Pardo las libranzas del subsidio y excusado de la paga segunda del año 1632, y la del subsidio de la primera paga de 1633 a fin de sacar y traer el finiquito.
Se ordena que se hagan buenos al mayordomo capitular en frutos de 1631 trescientos reales que el cabildo remitió a Blas de Bacariza y a sus fiadores, los que restaba debiendo de la sinecura de San Pedro de Benza por que fuesen sueltos sus fiadores de la cárcel dado que son pobres.
Se ordena que los ochocientos ducados legados por el arzobispo don Juan Beltrán de Guevara para la hechura de una urna para el Santísimo Sacramento de Jueves Santo, gastados en el sustento de los pobres el año 1632, sean librados al señor fabriquero para que se haga
Se notifican los reparos y obras, realizados por el señor don Pedro Pardo de Andrade, en la casa de la tenencia de Sada, gastándose en ellos 2.956 reales y medio.
Se da un cuento de diez y seis días al señor don Pedro Pardo, por la ocupación que tuvo en la obra de la casa de la tenencia de Sada.
Se nombran las doncellas de la memoria y obra pía del arzobispo don Juan Beltrán de Guevara. Eligiéndose seis doncellas de un total de veinte y cuatro que se habían presentado por parte de seis señores prebendados; cobrando cada una de las seis doncellas, treinta ducados