Se da un mes de cuento a don Rodrigo de Moscoso, deán, para que pueda ir a convalecer.
Se da el primer tratado del lugar de Follente, perteneciente a la tenencia de Santa Mariña de Arcos, que habrá de ser aforado al mayor postor.
Se otorga poder a don Pedro de Borja para cobrar el juro de la memoria de Luis de Soto.
Se manda dar carta para la coadjutoría de la ración del racionero Bellota a Pedro Fernández
Se ordena al canónigo Antonio de Cisneros que dé a Pedro Álvarez cuatrocientos reales para los gastos que tiene en los negocios en A Coruña.
Se suspenden, a petición del señor Gobernador, las diligencias que se habían incoado contra los canónigos Rodrigo de Hevia y Alonso Vélez en razón de la fianza de los mil cuatrocientos ducados, pues aquél ha prometido pagarlos.
Se ordena a Gabriel de Soto, subcolector del subsidio y excusado, que pague a Pedro Fernández, vecino de la ciudad de Santiago, ciento veintisiete mil ochocientos noventa y siete maravedís contenidos en la libranza de don Felipe de Tasis, comisario general de la Santa Cruzada, sin dar lugar a que haya ejecución ni otra diligencia de justicia.
Se ordena que se den al canónigo Sandoval ochenta ducados para hacer las esquinas referidas por el canónigo licenciado Francisco de Vivero para su vivienda, de acuerdo con el parecer de los visitadores
Se concede un mes de cuento a Pedro Fernández para convalecer.
Se nombra por primera voz del foro que el monasterio de Santa María de Belvís había firmado con Mencía de Andrade de la mitad de una casa sita en la rúa do Vilar, al canónigo Agustín de Valdivieso.
Se ordena que mañana miércoles se llame por cédula para el nombramiento de la persona que ha de ir a Granada a la administración de las rentas
Acompaña: Presentación de la apelación por el canónigo y vicario de déan, Rodrigo Rodríguez, llamando a cabildo. Santiago, 23 de marzo de 1550. 2 fols