Se nombra al doctor Bermejo como sustituto en cátedra de escritura por muerte del doctor Francisco Díaz durante el tiempo que esté vacante dicha cátedra y canonjía doctoral de escritura, señalándole por su trabajo cuatro reales por lección.
Se nombra como testamentario y cumplidor del testamento del canónigo Juan de Castro al licenciado Andrés Sánchez.
Se aprueban los recaudos aportados por el librante del subsidio y excusado en virtud de la información del licenciado Andrés Sánchez y del licenciado Polanco para que le sean pagados.
Se ordena que el arcediano Samaniego, mayordomo de la mesa capitular durante los años 1598 y 1599, pague a Gabriel de Soto, subcolector del subsidio y excusado debido a Su Majestad, los doscientos cuarenta y tres mil quinientos cincuenta y seis maravedís relativos a la paga de fin de diciembre de 1598.
Se ordena que Gabriel de Soto, subcolector del subsidio y excusado del arzobispado de Santiago, pague a García de Vargas, en nombre de Cristóbal Rodríguez Muñoz, banco en Madrid, como cesionario de Juan Pascual, del Consejo de Hacienda de Su Majestad, su tesorero general, un millón setecientos treinta y seis mil quinientos y treinta y dos maravedís por tantos contenidos en una libranza sobre el cabildo compostelano del señor don Juan de Zúñiga, comisario general de la Santa Cruzada, que son relativos a la última paga del subsidio de fin de diciembre de 1599.
Se ordena hacer un requerimiento al señor don Baltasar de Sandoval, canónigo, para que viva y habite en la casa que tomó en tenencia, donde vivió el doctor don Juan Yáñez, y, a su vez, que le sean protestados los daños derivados de no haberla habitada
Se hace relación por parte del señor don Pedro Fernández de Parga, canónigo lectoral de esta santa iglesia, respecto al negocio pendiente en el tribunal de la santa inquisición de este reino, acerca de los apeos pertenecientes al arcedianato de Nendos y de la cual es poseedor el señor doctor don Pedro de Navia.
Se nombra a los señores el canónigo don Pedro Fernández de Andrade y el canónigo don Antonio de Saavedra para que tomen cuenta al señor doctor don Pedro Fernández de Parga de la memoria del señor canónigo don Juan de Castro y de la cual es administrador.
Se encarga a los señores canónigos don Pedro Pardo de Andrade y el doctor Pedro Fernández que cobren de la hacienda de Marcos García de Medina, mayordomo que fue de la mesa capitular, las dos terceras partes que quedó debiendo a las doncellas desde el año de 1627 hasta 1645 y que son de las memorias: del señor canónigo Aníbal Rodríguez, del señor cardenal Pedro Varela, de la señora Mencía de Andrade, del señor cardenal arzobispo don Juan Tabera, del canónigo don Juan de Castro, del señor cardenal don Juan Riquelme, del canónigo Antonio de Saavedra y las del señor arzobispo Guevara.
Se encarga al señor cardenal don Juan Riquelme y al canónigo don Antonio de Saavedra para que cuiden de cobrar los rezagos de las hojas del señor canónigo Abráldez, lo del señor don Andrés de Albia y lo de Trebolle
Profesión de fe del licenciado Jerónimo del Hoyo.
Se ordena que se tomen cuentas al licenciado Andrés Sánchez como administrador que es de la hacienda y memoria del canónigo Juan de Castro .
Se otorga posesión del canonicato que vacó por muerte del canónigo Vaamonde a favor del cardenal Juan de Barros en nombre del señor Juan de Valcázar, su poderdante.
Se ordena al canónigo Cisneros, depositario de Granada, que encienda las lámparas dotadas por el canónigo Juan de Castro, difunto, y que las personas que las tienen en su poder, se las entreguen, y que la mejor de ellas se ponga en la capilla mayor en el lugar que disponga el canónigo fabriquero, y la otra, en el altar de Santa Ana, en la capilla de Don Lope
Se nombra al cardenal Pedro Osorio de Acuña, al doctor Alemparte Correa y al doctor Antonio Patiño, para que, con asistencia del señor vicario, como administradores de la hacienda de la mesa capitular que han de acrecentar según la constitución 23.
Se ordena al cardenal Juan de Salazar, maestro de ceremonias que, a costa de los tenencieros de Santa Baia y Reis, obligados a dar palmas el domingo de ramos, compre y provea todas las palmas necesarias para dicho día.
Se ordena que se celebre el lunes siguiente, veinte de marzo de 1600, la fiesta de San José que dejó dotada el canónigo Juan de Castro, y que los maravedís que se hayan de repartir se saquen de la mesa capitular.
Se ordena que el arcediano Samaniego dé cualesquier maravedís de los rezagos pertenecientes al canónigo Francisco de Vega, difunto, y son para lo que se gastó en reparar la casa del cantón de la rúa Nova, de la que ese último fue tenenciero
Se ordena al mayordomo capitular dé a Pablo de Paredes, pobre librero, seis ducados de limosna.
Se ordena a los contadores de hacienda que cuenten al señor cardenal Salazar todas las fiestas de dos mil quinientos maravedís que parece haber perdido en los tres últimos meses de 1599 y los tres primeros de 1600 dado que en dicho tiempo se ocupó de cosas tocantes al servicio de la catedral relativas a su oficio de maestro de ceremonias.
Se otorga el contrato entre el cabildo y el licenciado Fraguío sobre la casa donde éste vive, en la Quintana y Praterías, la cual queda enteramente para el cabildo tras la muerte de dicho licenciado y de su mujer a cambio de un aniversario.
Se ordena que se den las dotes a las huérfanas de la fundación del canónigo Juan de Castro cuando se casen.
Se ordena al canónigo Antonio de Cisneros que pague a la hija de Villar, guarda, o a su marido, los doce ducados que le dieron de limosna el año pasado
Se ordena al licenciado Sánchez, canónigo doctoral, como cumplidor del canonigo Juan de Castro, que haga lo que estime conveniente en razón de las dos casillas que el difunto dejó junto a la casa en que murió, en la Porta da Mámoa, así las repare, afore o venda.
Se rematan la tenencia y los cotos de Vilapedre y la tenencia de Verdía a favor del canónigo Valcázar por una suma de ciento treinta y seis mil ochocientos dieciséis maravedís y de doce mil seiscientos maravedís, respectivamente.
Se recibe a Damián de Palencia, tiple, como músico racionero de la catedral, con un salario de seiscientos ducados, después de haber dado muestras de su habilidad y suficiencia
Se ordena que el arcediano Samaniego, mayordomo de la mesa capitular, pague a don Baltasar de Sandoval, tenenciero de la casa que quedó del doctor Juan Yáñez, los ochocientos setenta y nueve reales en que le traspasa dicha vivienda, siempre que los emplee en repararla.
Se rematan a favor de Francisco de Vivero, canónigo de Santiago, los votos del condado de Chinchón, vacantes del arcediano de Reina, en una suma de cincuenta y seis mil doscientos cincuenta maravedís.
Se remata la tenencia de Carcacía a favor del doctor don Gaspar Prieto de Aldaña, maestrescuela de la catedral de Santiago, en una suma de cuarenta y un mil quinientos maravedís.
Se remata la casa sita en Fonte Sequelo, donde vivía el arcediano de Reina, a favor del doctor don Gaspar Prieto de Aldaña, maestrescuela, por una suma de treinta y un mil maravedís.
Se remata la casa del canónigo Juan de Castro, sita en la Porta da Mámoa, a favor de Francisco López, contrabajo, racionero de Santiago, por una suma de veinte ducados.
Se rematan la tenencia y casares de Luou, vacantes por muerte del arcediano de Reina, a favor del canónigo Juan Rodríguez de Ponte, coadjutor del canónigo Rodrigo de Hevia, por una suma de veinticinco mil maravedís
Se realiza el tercer tratado a las tenencias vacantes.
Se ordena a los señores el cardenal don Antonio Spínola, a don Juan de Castro y a otros prebendados, para que asistan al señor don Benito de Tebar, oidor de la Real Audiencia de este reino, según y de la manera y en la forma que se suelen hacer a los señores oidores que vienen a la oferta del señor Santiago, único patrón de los mil ducados de oro.
Habiéndose tratado en este cabildo sobre la prisión en la que estaban el señor don Melchor Sarmiento, chantre y don Juan Alonso León, cardenal, se acuerda sacarles de la cárcel y llevarlos a sus casas, debido a la incomodidad de la cárcel.
Se da el primer tratado a las tenencias que vacaron por muerte del doctor Juan Sánchez de Herrera.
Se nombra al doctor Bermejo para que, junto con el doctor Villafañe, tome cuentas al licenciado Andrés Sánchez de la administración de la memoria del canónigo Juan de Castro.
Se nombra al doctor San Cibrán administrador de la memoria de las huérfanas de don Juan Tavera