Figuran en la serie "Distribuciones" un conjunto de libros o cuadernos elaborados por los contadores de hacienda y que se organizan en una serie de partidas comunes a todas las hojas de los beneficiados. Los denominados de manera genérica como "borradores de hojas" registran los siguientes apartados: cédula ordinaria, fiestas, procesiones de domingos, procesiones de santos y viernes de ¿entreaños¿, conmemoración de difuntos, ganancias de maitines bajadas las pérdidas, ganancias de capas bajadas las pérdidas, fiesta de Granada, rezagos de Andalucía y Valladolid, pérdidas de horas en las hojas, recreación y cuentos, pérdidas de capas bajadas las ganancias, pérdidas de maitines bajadas las ganancias, pérdidas de horas bajadas las sobras de recreación y cuentos, sumario de las hojas sin superávit, sumario de las hojas del Depósito, repartimiento del superávit, difuntos sin superávit y sumario de las hojas con superávit.
Esta subserie está compuesta por varios legajos formados por cartas y anejos remitidas al deán y cabildo por sus agentes en la Corte española, junto con algunas copias de las respuestas.
Su interés radica en su utilidad para estudiar cuáles fueron los eventos europeos que afectaron más a la vida del clero catedralicio, así como los distintos trámites administrativos (pleitos, pedimentos, secuestros de rentas...) que tuvieron una buena o mala resolución en la Corte.
Esta subserie está compuesta por varios legajos formados por cartas y anejos remitidas al deán y cabildo por sus agentes ante la Real Audiencia de Galicia, junto con algunas copias de las respuestas.
Se trata de correspondencia variada, agrupada en forma de libros o legajos, que incluye cartas que deberían figurar en el resto de las subseries de correspondencia: cartas de agentes, cartas de prelados, Voto de Santiago, etc.
Figuran en la serie "Distribuciones" un conjunto de libros o cuadernos elaborados por los contadores de hacienda y que se organizan en una serie de partidas comunes a todas las hojas de los beneficiados. Los denominados de manera genérica como "cuenta y cédulas del año y frutos" registran los siguientes apartados: cargo sin rezagos, data, [alcance], repartimientos ordinarios, pérdidas, fiesta de Granada, superávit, rezagos, hojas y cédulas, hoja del Depósito, difuntos, ¿abanzo de hacienda¿ (cargo general) y data general.
Figuran en la serie "Distribuciones", como continuación de los "libros de la despensa y mayordomía", los denominados "libros de la iglesia", "libros del año" o "libros de hojas", que, en la mayor parte de los casos, simplemente venían rotulados en su cubierta con el año en cuestión seguido o no de la expresión ¿año de X¿. Al margen de incluir al comienzo un índice nominal (¿tabla de los señores prebendados¿) y otro alfabético, su contenido era similar a aquellos: después de registrar las hojas de cada prebendado con indicación del ¿ha de haber¿ y el ¿debe¿ de su prebenda, se registran los gastos de Fábrica y Depósito (salarios del personal de la capilla de música en su mayoría), arriendos de casas y sinecuras, Votos, foros, censos, tenencias, cuentas con el administrador de Valladolid, rezagos de difuntos, administración de Granada,...
De los "libros de distribuciones" conservados y descritos, los más antiguos se denominan "libros de la despensa y mayordomía del Deán y Cabildo", "libros de la mayordomía del Deán y Cabildo" o "libros de la mayordomía", que serían continuación de los "libros de la despensa" del siglo XV, los cuales recogían pormenorizadamente la cuenta anual de ingresos y pagos realizados por el despensero o mayordomo que administraba las rentas de la mesa capitular. Sin embargo, en los ejemplares del siglo XVI ya no se incluye la relación de ingresos y el cómputo de los desembolsos, autorizados con la rúbrica del despensero se divide en tres partes: - la contabilidad personal de los beneficiados (¿hoja de la prebenda¿). Cada beneficiado tiene su entrada en la que se computan en dos carillas, a medida que se van pagando, los ítems del ¿debe¿ (cantidades que cada uno debe abonar) y del ¿ganó¿ (el dinero que recibe del ¿globo¿ o rentas de la comunidad), anotando al final la cantidad resultante que el despensero le abona o le adeuda, con la correspondiente rúbrica que acredita la conformidad del beneficiado y el pago o descuento resultante. - la de los salarios de los empleados (¿hoja de los oficios¿). Es una relación seguida compuesta por dos columnas, una para el concepto (título del empleado capitular o distintos gastos corrientes) y otra para la cantidad, confirmándose en cada ítem la ejecución del pago mediante la firma del recibo por parte del receptor. - los otros gastos y dispendios (¿hoja de las expensas¿). Se recogen todo tipo de gastos extraordinarios administrativos y de mantenimiento de la catedral, incluyendo apartados para misas de fundación, arriendos de sinecuras, libranzas, juros y censos, tiendas, repartimientos de Granada, etc. Los despenseros debieron utilizar otros libros o cuadernos donde realizar las anotaciones cotidianas que al final del período cuatrimestral (¿tercio¿) se recogían en el libro de la despensa. Dicho libro se debe corresponder al ¿libro de las espensas ordinarias¿, que estaría a cargo de los contadores de la hacienda capitular, de acuerdo con los establecido en las constituciones capitulares de Francisco Blanco de 1578 (con. 36, 16), que estarían vigentes hasta las de José Martín de Herrera de 1899.